viernes, 16 de mayo de 2014


  La unión entre madre e hijo durante las primeras etapas de vida del cachorro garantiza la alimentación y protección de la prole, por ello, cuando el cachorro se aleja demasiado de la madre, sus ladridos, gemidos y aullidos le ayudarán a encontrarla, es peligroso para él encontrarse solo, con lo cual la ansiedad por separación es algo natural en esta etapa dónde el contacto directo es vital.

En ocasiones los cachorros son apartados de la camada mucho antes de lo que deberían (desde un punto de vista biológico y psicológico), cuando eso ocurre, es normal que el cachorro vocalice incansablemente a fin de reunirse con su madre y hermanos. No obstante, ante esta situación muchos dueños prefieren regañar al pobre cachorro que está sufriendo una angustia traumática, lo que empeora aún más su estado. El cachorro se sentirá solo, desesperado, sin poder controlar la situación lo que le frustra, y este es sólo el comienzo de un problema que puede ser grave.

Normalmente el auge de la angustia es a los 30 minutos tras la salida del dueño, a partir de ahí la excitación y la angustia bajan a un ritmo variable. Los perros se estresan más en lugares desconocidos, y no necesariamente tienen solamente un dueño al que añorar, el problema puede ocurrir con más de un miembro de la familia, anticipando la salida del mismo y empezando a preocuparse por el sentimiento que muy pronto va a experimentar. Esta preocupación es laansiedad: el perro empieza a perder el control.

Si bien es cierto que la ansiedad por separación es más común en perros jóvenes, también es frecuente en ancianos debido a la pérdida de parte de sus capacidades.

Muchos son los factores de riesgo: perros que se quedan solos por primera vez estando acostumbrados a la compañía de su dueño, tras un periodo en una residencia canina, perros adoptados de protectoras con historial desconocido, perros que de repente pasan de estar mucho a poco tiempo con su dueño, cambios de residencia o en la estructura familiar, aislamiento en los primeros meses de vida, etc.

Los perros que sufren ansiedad por separación presentarán distintos síntomas, entre ellos:

Ladridos excesivos, aullidos y/o gemidos que expresan su malestar cuándo se quedan sólos. Es importante asegurarse que el ladrido no sea una respuesta a sucesos del entorno (ej. el gato del vecino que pasa por ahí cuando no hay nadie).

Destrozos en casa mientras el perro está solo. Ojo, algunos comportamientos destructivos durante la ausencia del dueño pueden estar relacionados con un simple juego del perro, por ejemplo, cuando se le regaña por morder el sofá, él aprenderá que hacerlo delante del dueño es peligroso pero sin el dueño no le pasa nada.

A la vuelta, el perro exagera al saludar. Todos los perros están contentísimos cuando vuelven sus dueños, pero si el tuyo salta demasiado, muerde, grita, gime, da vueltas, se hace pis encima etc., quizás pueda considerarse un signo de la ansiedad por separación.

Babeos y destrozos en puertas y ventanas. Todo lo que sean vías de salida para él.

Comportamientos agresivos o inapropiados cuándo el dueño se marcha. Está indicando claramente que no quiere quedarse solo pudiendo incluso llegar a gruñir o morder.


¿Pero por qué destroza las cosas?
  Posiblemente porque la cama, el cojín, el sofá, el mando de la tele y demás objetos tienen el olor del dueño lo que le producirá cierto grado de alivio, y eso sin contar en lo masticables que suelen ser los objetos humanos para los perros. Si tu perro te mira de reojo cuando llegas, lo más seguro es que asocie tu llegada a una posible regañina y solo se está anticipando a un castigo que recibirá sin siquiera saber el porqué.

Un perro con una grave ansiedad por separación intentará acudir a su dueño de cualquier manera, por ello es muy frecuente en estos casos la destrucción y babeo en puertas y ventanas de la casa.

Otro agravante de la ansiedad por separación es el estrés. El estrés suspende la racionalidad ya que prepara el cuerpo para la lucha o la huida, cuándo es crónico crea una serie de cambios físicos en el cerebro que provocan trastornos o mal funcionamiento químico. Algunos perros, se pueden volver adictos a las reacciones químicas del estrés agudo, además, cuando están muy estresados los perros destrozan cosas y vocalizan mucho más de lo normal.


¿Tu perro está estresado? Algunos signos de estrés pueden ser…
  • Jadear
  • Huellas sudorosas
  • Hiperactividad
  • Asearse excesivamente
  • Gran pérdida de contración en cualquier tarea
  • Bostezar y estirarse demasiado
  • Auto mutilación
  • Comportamientos obsesivo-compulsivos
  • Entre otros
   Si no estás seguro en relación al nivel de estrés de tu perro, puedes decirle a tu veterinario que le haga unos análisis de orina o saliva para detectar posibles trastornos.

¿Cómo saber qué lo que le pasa a mi perro es ansiedad por separación?
   Escribe todos los síntomas que presente tu perro, y sobretodo grábale cuando se quede solo. Lo más importante es descartar que no esté aburrido o contestando a estímulos externos de su entorno y por ello ladra y destroza objetos. Si el comportamiento ocurre solamente cuando el dueño no está, puede que se trate de una ansiedad por separación. Es importante tener en cuenta que los ladridos son auto reforzantes, puede que ladre por hábito.


Lo más eficaz: la prevención
   Es recomendable que los cachorros no se queden solos durante periodos de tiempo intolerables entre las 7 y las 14 semanas, ya que los eventos traumáticos ocurridos en este periodo pueden provocar miedos duraderos.

Cuando llevas un cachorro a casa, sería ideal poder llevar también algún objeto con el olor de su madre y hermanos para que se calme en momentos de tensión o sencillamente para su cama, tampoco es mala idea darle algo con nuestro olor. Lo ideal sería dejarle pasar las noches con sus nuevos dueños en su habitación ya que dejarle solo aumenta muchísimo su nivel de ansiedad. No se trata de “malacostumbrarle” sino de darle el tiempo necesario para que empiece a madurar y esté preparado para estar solo sin traumas. La ansiedad antes de las 16 semanas es normal y natural, aun así deberemos proporcionarle un entorno estimulante (el aburrimiento añade frustración física y mental que empeora el problema). Gradualmente incrementaremos el tiempo que el cachorro se quede solo, primero con el olor de la madre (si fuera posible) luego con nuestro olor.

Un perro adoptado adulto debería seguir parte del tratamiento de la ansiedad por separación nada más llegar para evitar males mayores.


Qué hacer en caso de ansiedad por separación
   Incrementar su estimulación física y mental a través de paseos más ricos en experiencias olfativas, el entrenamiento con clicker es una excelente idea para potenciar su lado más racional, ¡hazle pensar! Es imprescindible fomentar su lado racional y disminuir al máximo lo emocional, de esa manera le preparamos para que él tenga recursos de quedarse solo sabiendo que no pasará nada. Un perro que piensa será capaz de controlar y predecir (estabilizar) su mundo.

Hacer ejercicios físicos también le ayudará a gastar energía acumulada.

Nunca hagamos una fiesta al llegar o antes de marcharnos. Intentemos marcharnos rápida y silenciosamente, procurando no llamar su atención. Ir y venir sin dale mayor importancia.

Uno de los puntos principales es trabajar la relación entre el perro y su dueño, trabajando la independencia del perro con ejercicios divertidos además de potenciar al máximo su auto confianza.


A nivel nutricional, expertos afirman que una dieta baja en proteínas y rica en carbohidratos, afectan los niveles de serotonina en el cerebro, por ello la ingesta de arroz integral a diario además de suplementos nutricionales de vitamina B6 serán muy beneficiosos.


Mientras el perro está sólo…
   Démosle algo que hacer para que se concentre en alguna actividad y no en otra cosa. Hoy día en el mercado hay infinidad de juguetes anti aburrimiento para que el perro se entretenga mientras se queda solo en casa, además se le puede dar de comer en un Kong u otros juguetes dispensadores de comida. Dejarle un objeto aromatizado (aromaterapia), algo del dueño (con su olor), asegurarse de que el perro no puede acceder a una terraza si eso le produce malestar, utilizar barreras para los estímulos visuales externos, además de dejar música clásica puesta (mucho mejor que la radio y la tele, según recientes estudios).

Antes: salida del dueño = aburrimiento y soledad

Ahora: salida del dueño = juego, comida y tranquilidad

Parte de la estimulación mental se puede hacer sin tener que gastar dinero mediante una sesión casera de enriquecimiento ambiental: esconde montoncitos de premios por la casa para poner a prueba su olfato!

Al motivar a nuestro perro a que disfrute y se concentre de manera activa en algo, promovemos la activación de la corteza cerebral que, como ya hemos comentado, impide que el sistema límbico active emociones problemáticas.

Los masajes son una excelente opción para liberar estrés y descontracturar los músculos, prueba los masajes TTouch, fáciles de hacer y divertidos.

Lo ideal sería permanecer con el perro durante el tratamiento, por lo menos al principio, para ir aumentando el tiempo a solas y evitar respuestas sensibilizadas. Empezamos con 5 minutos de soledad, 10, 15, 30, 45, y así hasta que el perro aguante tranquilamente sin alterarse.

Si el perro presenta claros signos de estrés, necesitará un tiempo de relax en caso de que haga alguna actividad que pueda incrementar estos niveles.

Un confinamiento inapropiado también es un factor de riesgo para diferentes problemas de comportamiento relacionados con la frustración, el aburrimiento, el estrés y el pánico. Si el perro está dentro del transportín y ocurre algo que le produce miedo o ansiedad, no tendrá como escapar y no hay nada que empeore más su situación que dicha indefensión.


¿Y si tengo otro perro?

   No recomendamos adquirir otro perro hasta que el primero esté recuperado ya que puede aumentar aún más su angustia y estrés, sobre todo si es un cachorro.

Ojo, estar con otros de su misma especie en sus momentos de ocio, es una gran idea, siempre que sean perros equilibrados.

Muchos libros recomiendan realizar ejercicios de partida, para que el perro no pueda predecir cuando el dueño se va, mi opinión es la contraria, si estamos trabajando para que el perro sea más racional, sea consciente de la situación y tenga más auto confianza, no se trata de esconderle nada, sino de que él solo pueda gestionar esta situación a sabiendas que nada malo le pasará. Es imprescindible trabajar auto control y su auto estima. Las rutinas sistemáticas y estructuradas: horarios de comida, juego, necesidades, adiestramiento, vida social y aislamiento le ayudarán a predecir lo que viene a continuación lo que le ayudará a estresarse menos. La metodología JUEGOTERAPIA trabaja todos los ejercicios que le ayudan a superar de manera más fácil y rápida los signos de la ansiedad y el malestar que ello genera.

Recuerda, el perro no tiene la culpa, es solo un animal estresado, muy dependiente de nosotros.

miércoles, 14 de mayo de 2014


   Vine es una red social que se ha hecho muy famosa entre los poseedores de smartphones y tablets. Esta red social nos permite grabar y publicar videos cortos de unos 15 segundos aproximadamente. Muchos videos de los que suben han sido acerca de los caninos que tanto amamos. Aquí te traemos un recopilación de estos cortos pero muy graciosos videos de nuestras mascotas.

lunes, 12 de mayo de 2014

  Los ladridos de un perro te dicen mucho sobre su estado de ánimo: puede estar nervioso, sentir miedo, querer jugar, estar aburrido. Las causas son muchas y es posible que tú mismo hayas reforzado este comportamiento al acariciar a tu perro cada vez que ladra o al decirle palabras alentadoras pensando que de esta manera lograrás calmarlo. Nunca debes reforzar una conducta negativa y no es idóneo brindarle atención a tu perro cuando hace algo que no te gusta. Aunque es desagradable tener a un perro que ladra, puede resultar peor aún cuando los ladridos de tu perro ocasionan molestia a los demás. Es tu responsabilidad evitar que tu perro sea el motivo de estrés entre tus vecinos, conocidos y extraños. 

Los perros ladran y por muy domesticado que esté, un perro debe ladrar. Algunas razas, por motivos de genética o cruces acertados o no, ladran más que otras. Por ejemplo, yo considero que el chihuahua es un perro que puede ladrar por motivos de cruce que han tenido como consecuencia el nerviosismo. Si el perro ladra de vez en cuando para avisarte o alertarte sobre algo, no tienes por qué preocuparte. Sería muy extraño que tu perro jamás ladrara. Incluso los perros más callados necesitan soltar un ladrido a veces. El problema surge si el perro ladra de manera recurrente cada vez que ve algo, escucha algo o por otros motivos. Entiende por qué está ladrando y lo que puedes hacer para evitarlo.

  • Falta socialización: A veces el perro ladra por miedo o por falta de familiaridad. Digamos que tu perro no está acostumbrado al ruido de una moto y cada vez que escucha una encendida empieza a ladrar. Demuéstrale que no debe tenerle miedo. Plantea la situación y asóciala con algo positivo, como jugar con él o darle alguna delicia. Para evitar miedo, fobias, timidez y agresividad lo mejor es socializar al perro desde que es un cachorro, pero al perro adulto también se le puede socializar.
  • Falta de ejercicio: Un perro sin ejercicio tiene energía de sobra y ocasiona discordia adondequiera que va: salta, ladra y lleva una exaltación que ni su propio dueño puede controlar. Necesita soltar energía. Largas caminatas, deportes y entrenamiento para perros lo ayudarán. Si tienes un perro mediano o grande, llévatelo a correr por 20 minutos. Si trabajas todo el día necesitarás sacarlo antes de irte a trabajar y acordar con alguien para que lo visite y lo saque también. La vida de tu perro será mucho más agradable si está ejercitado y la tuya también.
  • Aburrimiento: El perro se puede aburrir y por lo tanto frustrarse. Es tu responsabilidad pasar tiempo con tu perro, hacer actividades con él, cuidarlo, alimentarlo y pasearlo tres veces al día. Además de ejercitarlo, tienes que activar su mente. El perro aburrido necesita aliviar su frustración de alguna forma y los ladridos son una manera a veces inevitable de hacerlo. No permitas que tu perro se aburra y termine agobiado. Haz actividades con él que le brinden estimulación y agrado.
  • Soledad y ansiedad: Estar solo y con ansiedad son en gran parte consecuencia de que su dueño no está compartiendo con él. Esto no solo conduce a tener un perro que ladra sino a que tu perro sea destructivo también y muerda o rompa artículos del hogar. Aunque es normal que dejes a tu perro solo a veces, un can es una animal sociable. Le gusta estar entre gente y otros perros. La soledad le puede causar ansiedad por separación, especialmente cuando es un cachorro. Los juguetes rellenos lo pueden ayudar cuando lo tienes que dejar unas horas solo. Llevan comida dentro y el perro tiene que darle vueltas para poder conseguirla, pero lo imprescindible es que estés con tu perro y que consultes a alguien para que lo haga cuando tú no puedas. Las guarderías y los dog sitters pueden atender a tu perro si tienes que trabajar largas horas.
  • Alerta y advertencia: El perro puede ladrar como señal de alerta, cuando hay algo nuevo en el entorno: un perro, un extraño, un sonido inesperado. Pero también puede ladrar como señal de advertencia. Por ejemplo: tu perro ve a otro perro y no quiere que se le acerque, ladra para comunicarle que no debe tomar un paso más. Este tipo de ladrido puede preceder a un ataque. Es recomendable socializar al perro desde temprana edad para evitar síntomas de agresividad.

sábado, 10 de mayo de 2014


No es ningún mito: los perros mestizos son más resistentes a las enfermedades. Enterate por qué no tienen nada que envidiarle a uno de raza.


El perro sin raza, mestizo, al que comúnmente se lo llama de calle, tiene innumerables cualidades. Esos atributos lo hacen único e irrepetible. A decir verdad, no tienen nada que envidiarle a un can de raza. Los médicos veterinarios, incluso, aseguran que no tienen ninguna desventaja demostrada frente a los pura sangre.
Los mestizos son más resistentes a las enfermedades. Básicamente, porque se reducen las degeneraciones surgidas por los lazos de consanguinidad. Además, en situación de calle, siempre sobrevive el más fuerte porque existe una selección natural que se va transmitiendo de generación en generación. El ser híbridos les da una carga genética con mayores alternativas para enfrentar eventualidades, como infecciones o bajo aporte nutricional.
Los perros de calle son fieles compañeros y cariñosos. No existen dos iguales, debido a las mezclas de las que provienen. Además, son en general más saludables, con un carácter balanceado y más longevos. Se sabe de ejemplares que han llegado a vivir 20 años.
También son inteligentes, como los de raza. Por lo general, proceden de la calle, por ende tienen que valerse por si mismos. A menudo son más tranquilos y equilibrados que sus parientes de raza. La selección natural de los mestizos evita casi en la totalidad las alteraciones en el comportamiento.
En los últimos años, de la mano de la aparición de organizaciones que se ocupan de recoger los perros de la calle y darlos en adopción, los cordobeses se sumaron a la movida de adoptar, en lugar de comprar perros de raza. Y las familias que adoptan perros de la calle reciben el mismo, o más, cariño que si el perro fuera de raza.
También son mestizos. Los expertos aseguran que los perros de pura raza no son más que mestizos prolongados en el tiempo. El San Bernardo, por ejemplo, es una mezcla de dogos alemanes y perros de montaña de los Pirineos. A su vez, los dogos provienen de la mezcla de mastines con lebreles irlandeses, mientras que el perro de montaña de los Pirineos desciende del Maremmano-Abrucés y del pastor húngaro Kuvasz.
Soy mestizo
» Un mestizo tiene cualidades que lo hacen único.
» Son extremadamente amables y muy amistosos.
» Tienen una enorme capacidad de afecto y rebosan cariño.
» Suelen ser muy inteligentes y fácilmente adiestrables.
» Son más tranquilo y equilibrado que sus parientes de pura raza.
Los mismos derechos. Ambos perros, tanto el mestizo como el de raza, merecen el mismo cuidado y requieren de la misma atención.

lunes, 5 de mayo de 2014


   Es recomendable que empieces a preparar a tu mascota para la llegada de tu bebé con mucho tiempo de anticipación, desde principios del embarazo o incluso desde que estén tratando de concebir. Aunque es mejor empezar lo más pronto posible, nunca es demasiado tarde para entrenar a tu mascota para convivir con niños, incluso si ya tienes un bebé o un niño pequeño. 

Acondiciona un lugar especial para tu mascota y deja que se acostumbre a pasar algún tiempo ahí. Elige un lugar donde pueda estar tranquila como el cuarto de lavado, una casita especial para perros o una repisa alta para un gato. Pon en ese lugar su plato de la comida, agua, una cobija y sus juguetes favoritos. De esa forma tendrá un lugar tranquilo y seguro donde refugiarse cuando se sienta demasiado estimulada por el ajetreo en el hogar o el llanto del bebé.

Una de las mejores cosas que puedes hacer es acostumbrar a tu mascota al trato rudo que suelen tener los niños hacia los animales. Es muy importante que tu mascota aprenda a no enojarse cuando los niños le acaricien o froten las patas, la cabeza, la cola, la panza, las orejas e incluso el hocico.

Para empezar a entrenar a tu mascota puedes tocarle suavemente en los puntos arriba mencionados (patas, cabeza, cola, panza, orejas y hocico). No olvides acariciarle adentro de las orejas y del hocico (sólo a los perros) así como arriba y debajo de las patas y a lo largo de la cola.

Si tu mascota se resiste, pide a alguien que le dé algo de comida mientras tú la tocas. Hazlo al menos cinco veces al día por un periodo de 2 a 5 minutos. Es aconsejable que entrenes a tu mascota al mismo tiempo que hace sus actividades favoritas, como comer o jugar, por ejemplo. De esa forma relacionará esas sesiones de entrenamiento con actividades placenteras.

Si crees que tu mascota no reaccionará bien ante la presencia del nuevo bebé, es preferible que contrates a un entrenador profesional. Esto es especialmente útil para padres primerizos o para quienes tienen su primera mascota o bien, animales que han tenido problemas conviviendo con niños o animales más pequeños.

También es recomendable contratar a un entrenador profesional si tu mascota empieza a comportarse diferente cuando estás embarazada.

Hay algunos entrenadores que ofrecen programas especiales para preparar a las mascotas para la llegada de un bebé y para la convivencia con niños pequeños. En algunos programas les hacen pruebas de temperamento a las mascotas, para ver cómo se comportarán cerca de un niño.

Y dependiendo de los resultados, los entrenadores te dan recomendaciones. Por ejemplo, te podrían sugerir que alejes lo más que puedas el plato del alimento de tu mascota, de la sillita mecedora del bebé.

Antes de empezar con un entrenamiento, tu perro necesita conocer las instrucciones básicas como “siéntate”, “quieto” y “echado”. Una vez que aprenda eso, se le podrán enseñar instrucciones más complejas en una clase, como no brincar sobre la gente o quitar cosas de las manos. Busca un programa de entrenamiento que lo ayude a estar en calma en ambientes ruidosos y ajetreados.

También es importante que la mascota se acostumbre a algunos de los nuevos y diferentes olores con los que probablemente se encontrará cuando llegue tu bebé a casa.

Para encontrar un buen entrenador en tu localidad, pide referencias a amigos y padres de familia que tienen mascotas o en los refugios para animales.

He sido testigo de cómo algunos programas excelentes, que ofrecen entrenamiento para mascotas han ayudado a perros que tenían un carácter difícil o que no les gustaba convivir con niños. Contrariamente al mito popular, sí se puede enseñar trucos nuevos a un perro viejo.

viernes, 2 de mayo de 2014


¿Pueden tener los perros un trastorno obsesivo compulsivo?

El tratamiento de las conductas compulsivas para los perros.

¿Los perros pueden padecer TOC? En realidad no, pero sí conseguir comportamientos compulsivos. ¿Cuál es la diferencia? Los comportamientos obsesivos compulsivos incluyen pensamientos obsesivos, que no se aplican a los perros ya que no podemos saber lo que están pensando. En cambio, en los perros, estos trastornos se denominan trastornos compulsivos. Aquí están algunas otras ideas importantes sobre este comportamiento curioso del perro que son llamamos trastornos compulsivos ...

¿Qué son los trastornos compulsivos?

Los trastornos compulsivos (trastorno obsesivo compulsivo, TOC) se producen en los perros, aunque no con mucha frecuencia. Estos comportamientos son exageraciones de los comportamientos de los perros normales. Se exhiben por más períodos de tiempo esperado, se repiten fuera de contexto, y en situaciones en las que se considera anormal.

Los cambios comunes de los perros que pueden ser clasificados como compulsivos incluyen girarse, persiguiendo la cola, persiguiendo y morder la cola, ladrar, morderse, quedarse mirando al vacío, chupar un juguete, o chuparse una parte del cuerpo.


¿Qué causa los trastornos compulsivos en los perros?

Los trastornos compulsivos son causados ​​por conflictos, estrés y / o frustración. Con cada evento estresante que su perro se encuentra, se produce una liberación de neurotransmisores implicados en la respuesta al estrés. Cuando un perro se siente frustrado o estresado, puede comenzar a realizar un comportamiento normal, como la celebración con un juguete en la boca con el fin de aliviar el estrés.

Si sostiene el juguete en su boca en realidad reduce los neurotransmisores involucrados con el evento estresante, el perro es probable que realice ese comportamiento nuevo cuando se está estresado. Para algunos perros, este comportamiento se vuelve ritualizado y repetitivo por la recompensa intensa que se asocia de la reducción en la sensación fisiológica del estrés o frustración.

Con el tiempo, los comportamientos compulsivos progresan y empeoran. Los perros suelen comenzar a ejecutar la conducta compulsiva con cualquier evento estresante, no sólo la situación original incitante. El comportamiento puede hacerse cargo en la vida del perro en su sustitución normal del sueño y los hábitos de alimentación. Puede causar daño al perro como el impulso para realizar el comportamiento particular que se hace más y más fuerte. Los perros que persiguen sus colas a menudo, terminan mutilando la cola que requiere la amputación, mientras que los perros que se chupan a sí mismos con frecuencia se causan infecciones en la piel.

A veces, lo que parece ser un comportamiento compulsivo, es en realidad un comportamiento de búsqueda de atención. Incluso los comportamientos que se inician como conductas relacionadas con la frustración puede ser recompensado por inadvertencia cuando los propietarios prestan atención al perro cuando realiza la conducta. Por ejemplo, si un propietario le grita ¡No!, Que sigue siendo considerado por el perro como la atención y puede perpetuar la conducta.


Si usted piensa que su perro presenta un comportamiento por su atención, pruebe las siguientes pruebas. En primer lugar, las cintas de vídeo de su perro cuando usted no está en casa para ver si y cuando el comportamiento ocurre en su ausencia. A continuación, tratar de salir de la habitación la próxima vez que tu perro realiza el comportamiento. Si no realiza el comportamiento en su ausencia, su atención o presencia es más probable que sea una parte del problema.

Algunas razas de perros están predispuestas hereditariamente a ciertos comportamientos compulsivos. Por ejemplo, los Bull Terriers y los Pastores Alemanes, que se observan con frecuencia para perseguirse la cola. El Labrador Retriever exponen comportamientos obsesivos orales como picar, por el que se conduce al perro a recoger cualquier objeto y comérselo.

Los Dobermans son bien conocidos por morderse el costado, por lo que el perro tiende a chuparse en la piel del costado durante largos períodos. La mejor manera de saber si su perro está predispuesto a un cierto tipo de comportamiento es hablar con su veterinario acerca de la predisposición genética de su raza. Luego, si es posible, hablar con el dueño de los padres de su perro para aprender de su comportamiento.


¿Cómo se trata los trastornos compulsivos en los perros?

Lo primero que debe hacer si usted piensa que su perro tiene un trastorno compulsivo es ir a su veterinario para obtener ayuda. Dado que las condiciones médicas pueden causar síntomas similares a los comportamientos compulsivos en los perros, es muy importante para descartar enfermedades médicas como neurológicas, endocrinas, gastrointestinales y trastornos ortopédicos. Su perro debe recibir un examen físico completo, así como trabajo de laboratorio de detección antes de considerar el tratamiento para un trastorno compulsivo.
  
Si su perro está completamente sano y libre de dolor, puede tener un trastorno compulsivo. Los trastornos compulsivos se tratan con medicamentos para bajar la excitación y el conflicto, así como la modificación de conducta para dar al perro una estrategia alternativa para hacer frente exterior de la conducta compulsiva. 

El tratamiento a menudo se prolonga y se continúa durante la vida del perro. Si su perro ha sido diagnosticado con trastorno compulsivo que puede esperar algunos altibajos en el tratamiento y en el comportamiento de su perro. A menudo, los casos crónicos se hacen referencia a un Psicólogo canino certificado para el tratamiento.

La mejor cosa que usted puede hacer para su perro si usted sospecha un trastorno compulsivo o si su perro muestra repetidamente cualquier comportamiento, aunque parezca inofensivo ahora, es buscar la ayuda de un Psicólogo canino. Cuando las conductas compulsivas se tratan a tiempo y rápidamente, el pronóstico es mucho mejor que si han progresado a un estado crónico.

lunes, 28 de abril de 2014


La gordura del perro puede medirse: se habla de obesidad cuando el peso corporal del animal supera en el menos un 20% su peso ideal. La obesidad puede causar dolencias en la salud del can: artritis, problemas cardiovasculares o la merma de su capacidad pulmonar, son solo algunas de las enfermedades relacionadas con el exceso de peso en los perros.

La obesidad del perro no es sana: es una enfermedad crónica que puede causar artritis, enfermedades cardiovasculares o merma de la capacidad pulmonar de la mascota. Entre el 20 y el 40% de los perros de los países industrializados padece obesidad, según datos de la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA, por sus siglas en inglés).
El descontrol alimentario de un perro cuya conducta no se vigila puede derivar en sobrepeso y con el tiempo enobesidad.
Un perro obeso respira peor. La grasa que acumula en el abdomen reduce su capacidad pulmonar.
La sobrealimentación y la falta de actividad física explican en buena medida la mayor parte de ese sobrepeso en los canes. Las calorías que el perro debería gastar en los paseos y los juegos se acumulan en los tejidos grasos de su cuerpo, provocando no pocas dolencias a nuestra mascota.

Problemas respiratorios en el perro obeso

La primera consecuencia de la obesidad en el perro es que éste respira peor. La grasa que se acumula en el abdomen presiona su diafragma y reduce su capacidad pulmonar. Esto explica que el animal gordo encuentre más dificultad para inhalar el aire que necesita. Pero los problemas respiratorios de un perro con sobrepeso no acaban aquí.
"La obesidad aumenta el riesgo de que exista un colapso en la tráquea del perro", afirman desde la Conferencia de Veterinaria Europea, que se reúne cada año en Ámsterdam. "El peligro es mayor en el caso de perros obesos de pequeño tamaño, más vulnerables a la acumulación de grasa", explican.
Las anomalías respiratorias son más frecuentes en las razas de cara aplastada y pliegues faciales como elBulldog, el Carlino o el Boxer, conocidas como síndrome braquicefálico, y se ven agravadas en el caso de los perros obesos de estas mismas razas chatas.

Anomalías cardiacas del animal obeso

La acumulación de grasa en el perro puede desencadenar anomalías cardiacas, otro de los problemas frecuentes en canes con sobrepeso. El incremento del peso corporal tiene efectos sobre el ritmo cardiaco, ya que al corazón le cuesta mayor trabajo bombear la sangre para repartirla por todo el cuerpo del perro. La presión cardiaca, por tanto, aumenta.
"Los perros obesos pueden presentar asimismo hipertensión, hipoglucemias, resistencia a la insulina o tumores de mama, en el caso de las hembras", concluye una investigación realizada por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria sobre obesidad canina; investigación dirigida por el catedrático José Alberto Montoya.
Un aumento del riesgo a la hora de enfrentarse a una intervención quirúrgica, problemas de esterilidad o incluso complicaciones en los partos de las perras embarazas, son otras de las patologías que el equipo de investigadores de la Universidad de Las Palmas relaciona con el exceso de peso en los canes.

Cojeras y problemas para andar

El cuerpo de un perro que padece obesidad responde a la concentración de grasas en sus tejidos redondeando su figura. El peso de los lípidos que se acumulan en los tejidos explica la aparición de pliegues en la zona del abdomen, que se balancean cuando el perro anda o corre. Las calorías no consumidas se acumulan en unos tejidos denominados grasos (o adiposos). Pero el esqueleto del perro no siempre está preparado para soportar un peso muy por encima de su talla adecuada.
Los kilos excesivos ejercen una presión extra sobre los huesos del perro. No es extraño que aparezcan entoncescojeras, dolores articulares o artritis, como consecuencia de la compresión sobre las articulaciones del perro obeso. La grasa innecesaria que se acumula en los tejidos del perro obeso está relacionada, en ocasiones, con afecciones a la piel del perro, como alopecias o seborreas.

Menos longevidad en el perro obeso

Como ocurre en el caso de las personas con esta enfermedad, la esperanza de vida del perro obeso se acorta con respecto a los canes que gozan de un peso adecuado.
El sobrepeso tiene efectos sobre el ritmo cardiaco del perro. Al corazón le cuesta mayor trabajo bombear la sangre.
"La obesidad canina está relacionada con un aumento de la mortalidad en los canes, ya que los perros gordos no suelen, de media, vivir tantos años", advierte por su parte la Conferencia de Veterinaria Europea. La menor longevidad del perro gordo, recuerda el congreso, se explica en ocasiones no tanto por la acumulación de kilos, como por las enfermedades relacionadas con la obesidad de los canes.

Consejos

  • La obesidad es la enfermedad más común entre los perros. Para advertirla, basta con comprobar si somos capaces de palpar las costillas y la columna vertebral de nuestra mascota.
  • Asegúrese de que su perro realiza el ejercicio suficiente acorde con su edad y raza.
  • No sobrealimente a su mascota. Compruebe que la dosis de comida diaria es la adecuada para su tamaño, edad, raza, etc.
  • Si detecta algún síntoma de sobrepeso, elimine las golosinas. No dé sobras a su perro, ni abuse de la comida enlatada.
  • Un perro con sobrepeso necesita un cambio en su dieta; acuda sin falta a su veterinario para dirigir la realimentación del animal hacia su peso ideal.