miércoles, 27 de mayo de 2015




   Si tu perro se hace pipí o popó donde no debe y tú ya estás harto de limpiar charquitos y recoger caquitas por todos lados, queremos decirte que te entendemos. Estás enfrentando uno de los problemas más comunes entre dueños de perros (aunque a casi nadie le guste admitirlo) y también uno de los más difíciles de lograr vencer.

Pero no te preocupes, sí existe solución a esta desagradable situación, sólo se trata de tener el enfoque correcto para lidiar con ella, además de mucha paciencia y constancia.

Debes saber es que este problema se da en cachorros de más de 6 meses (antes de esta edad los “accidentes” no se consideran un problema, sino parte del entrenamiento para hacer en su lugar), perros adolescentes y adultos.


Lo primero que debes hacer es llevarlo al veterinario para descartar que tu perro pueda tener un problema físico que pueda estar desencadenando la incontinencia.

Si todo está bien, entonces hay que evaluar a qué se debe el problema, que entre otras razones puede deberse a:
  • Carencia de entrenamiento para hacer en su lugar: simplemente tu perro nunca ha recibido entrenamiento.
  • Un entrenamiento “incompleto” para hacer en su lugar: tu perro va al baño en su lugar cuando lo llevas, pero si se queda solo o hay cualquier cambio en la rutina, se hará donde no debe.
  • Preferencia por una superficie en particular: tu perro se acostumbró a hacer en ciertas superficies y le cuesta mucho trabajo cambiar de área.
  • Ansiedad: muchos perros responden con ansiedad a los cambios (mudanzas, alguien nuevo que llega a vivir a la casa, alguien que deja de vivir en la casa, etc.) y pueden comenzar a hacerse pipí o popó donde no deben.
  • Miedo de salir: tienen miedo de salir a la calle o áreas abiertas, por lo que hacen caca o pipí dentro.
  • Evitar el frío o la lluvia: sólo hacen dentro cuando hay frío, lluvia o nieve.
  • Marcación con orina: dejan pequeñas cantidades de orina por varios lugares verticales para reclamar territorio, indicar que “estuvieron ahí” o como respuesta a la frustración, estrés o ansiedad.
  • Ansiedad de separación: tu perro se hace cada vez que te vas de casa.
  • Incontinencia por sumisión o excitación: se hace pipí o hasta popó cuando lo tocan, cuando se emociona o tiene miedo.

¿Qué hacer para evitarlo?

  • Lo regla de oro en estos casos es NO regañarlo, pues esto sólo hará que el comportamiento sea peor porque se sentirá más vulnerable y con miedo y seguramente lo repetirá.
  • Limpiar todo lo que haya ensuciado para elimine los rastros de pipí y caca que pueden hacer que repita el comportamiento en el mismo lugar.
  • Sé paciente y constante con la rutina que establezcas para llevarlo al baño: trata de que sea más o menos a la misma hora todas las mañanas y las tardes, después de comer y antes de ir a dormir, por lo menos. Si en algún punto del día lo vas a dejar solo, llévalo al baño antes.
  • De verdad, no gastes tus energías en regañarlo y mejor concéntrate en canalizar positivamente su comportamiento. Prémialo y apapáchalo cuando haga pipí y popó en su lugar.
  • Dale de comer a una hora en específico por la mañana y por la tarde/noche y retírale el alimento entre comidas. Recuerda que siempre debe tener agua a su disposición.
  • Si cachas a tu perro en el momento en el que está haciendo pipí o popó donde no debe, da un aplauso fuerte con tus manos para que el sonido lo sorprenda y deje de hacerlo. Inmediatamente llévalo al lugar donde quieres que haga para que termine de hacer ahí. (No le pegues, ni que lo castigues, ni que le grites, ni que frotes su nariz en la pipí o caca. Esto es cruel y, además, no funciona).
  • Vigila a tu perro para que no haga en donde no debe. Y, si por algún motivo no puedes vigilarlo, puedes usar una reja para niños o una jaula o kennel para mantenerlo aislado en una zona pequeña. Eso sólo hazlo por unas pocas horas (no pretendas mantenerlo encerrado todo el día y que no se haga dentro del área donde está confinado).
  • Cuando el perro está acostumbrado a hacer en una sola superficie (por ejemplo, concreto) y quieres que haga en otra (por ejemplo, pasto), puedes “mezclar” poco a poco ambas superficies. Es decir, en el lugar de concreto en el que siempre hace, poner una caja con pasto para que poco a poco se vaya acostumbrando a la nueva textura y la relacione con el área en la que debe hacer. Posteriormente, puedes ir haciendo la zona de “pasto” más grande o, bien, sacarlo inmediatamente después de despertar a donde haya pasto (jardín, parque, banquetas) para que haga ahí, pues a esa hora será más fácil que haga donde tú quieres.
  • Si tu perro tiene miedo de salir u odia el frío, la lluvia o la nieve, debes tratar de acostumbrarlo a que esté más cómodo en esas condiciones. Trata de llevarlo fuera cuando no estés intentando que vaya al baño, sino simplemente para jugar un rato o caminar por ahí. Recuerda darle premios cuando lo logre para que asocie su comportamiento con algo positivo.


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martes, 19 de mayo de 2015


    Los perros son amantes de tirarse a tomar el sol. Aunque esté haciendo mucho calor y tu perro tenga mucho pelo, igual lo verás siempre cazando ese rinconcito de la casa donde da el sol por la mañana o por la tarde y hacerse bolita para caber exactamente ahí.

Los perros, la igual que los humanos, necesitan baños de sol para poder tener su dosis de vitamina D. La vitamina D nos ayuda a regular y absorber el calcio en los huesos, a modular el crecimiento celular y a mantener nuestro sistema inmunológico funcionando correctamente.

La vitamina D está presente en algunas comidas pero nuestra fuente principal, y la de tu perro, es el sol, ya que los rayos ultravioleta al contacto el aceite natural de la piel activan la síntesis de la vitamina D3.

Nosotros como no tenemos pelo, absorbemos directamente la vitamina la piel. Los perros sin embargo, lo hacen vía oral pues por su pelaje, el aceite convertido en vitamina D3 no alcanza a tocar la piel, así que la absorben cuando se lamen las patas o el cuerpo.



El sol además sirve para calentar a los perros en época de invierno o a los perros que son naturalmente muy friolentos. Los perros viejitos por ejemplo, necesitan el sol para no sentir reumas y para poder sentirse calientitos.

El sol ayuda a la producción de serotonina, un neurotransmisor que te hace feliz, o sea, un antidepresivo natural. Y también promueve la producción de melatonina, la sustancia que te ayuda a dormir. A pesar de que la melatonina se secreta mientras dormimos, el sol es el que promueve su correcta producción y secreción.

También te puede gustar esta nota sobre los superalimentos que harán maravillas por tu perro.

Si tu perro ama tomar el sol, déjalo, sólo toma en cuenta algunas precauciones para que no sufra una insolación:
  • No lo rasures o le cortes el pelo súper corto, ya que esto puede hacer que el sol les queme la piel.
  • Si tu perro no tiene pelo o tiene el pelo blanco, considera ponerle protector solar para evitar que se le queme la piel.
  • Si tu perro es un amante del sol, mantén un ojo para evitar que se tueste con el sol como Luis Miguel en la playa.
  • Si llega a insolarse, dale un baño con agua tibia/fría para que su piel se sienta mejor y ponle al agua un poco de vinagre de manzana que lo ayudará a mejorar más rápido.






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miércoles, 13 de mayo de 2015


   Durante toda mi vida he tenido perros, y con ellos he disfrutado muchos momentos y actividades, como ir a una piscina o a un lago, en donde ellos disfrutan enormemente nadar, saltar y refrescarse en el agua. Sin embargo, hace algunos días conocí el perro de una amiga que tiene terror al agua, en lugar de lanzarse a ella cuando le tiramos un objeto, se pone histérico, empieza a ladrar y a temblar.

Es importante destacar que así como a los seres humanos nos puede gustar o no el agua, a los perros les sucede lo mismo, no es una ley imperativa que todos los perros corran a la orilla de un lago y quieran tirarse a nadar, pero no es normal que el animal se asuste incluso cuando queramos meterlos a bañar. Es por este motivo que, si a tu perro le ocurre lo mismo que a la mascota de mi amiga, deberás seguir algunas pautas para lograr que tu animalito pierda miedo al agua y empiece a disfrutar de este elemento.

   Primero que todo te recomiendo que cuando tu perro este relajado y tranquilo, te sientes a su lado con un recipiente de agua. Acarícialo mientras le hablas tranquilamente, y mete la mano en el agua, dejando que tu perro la huela mientras tratas de mojarlo suavemente. Esto deberás repetirlo unas cuantas veces, tratando también de repetir el procedimiento todos los días, y al final dale un premio.

El siguiente paso, será humedecer un trapo o una esponja y escurrir el agua encima del animalito. De acuerdo a la reacción de tu perro, podrás aumentar la cantidad de agua que le derramas encima. Cuando empieces a notar que el perro no se asusta con el agua, puedes empezar a tirarle más agua y hasta hacer sonidos con esta y a jugar con tu perro.

Cuando decidas llevarlo a un lago busca los lugares más tranquilos, y acompaña a tu animalito a que se acerque a la orilla. Cuando lo haga dale un premio, y muéstrale otra recompensa para que se acerque mucho más. Por nada, trates de obligarlo o empujarlo ya que esto lo único que hará será que tu perro deje de confiar en ti y se vuelva más temeroso.
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jueves, 30 de abril de 2015

La alimentación sana tiene beneficios en perros y gatos

Comer de forma apropiada tiene sus beneficios, BARF para perros y gatos

    Uno de los momentos clave en la vida de todo nuevo “dueño” de perros o gatos es cuando toca decidir qué dar de comer a su nuevo amigo/a. Son muchos los motivos que nos llevan entonces a optar por alguno de los productos comerciales habituales como publicidad, recomendaciones, falta de información o la propia conveniencia.

Desgraciadamente, muchos de estos humanos, entre los cuáles nos encontrábamos, vuelven a replantearse el tema de la alimentación cuando estos comienzan a sufrir algún problema de salud como alergias, pancreatitis o problemas del tracto intestinal, por mencionar algunos de ellos. Y no son casos aislados, de hecho y de acuerdo con la PFMA (asociación de fabricantes de comida para mascotas en el Reino Unido), son cada vez más los casos de perros y gatos que sufren algún problema relacionado con la alimentación, como el sobrepeso (de un 30% a un 60% de los casos, según estadística consultada) o la diabetes.

Esto está provocando un despertar de los amantes de perros y gatos a los que empieza a preocuparles lo que sus amigos animales consumen todos los días, según estudios propios el 63% tiene dudas de si la comida comercial como el pienso es lo más sano para su animal y el 5% ya ha empezado a prepararle la comida en casa, para estar completamente seguro de lo que le aporta.

La verdad sobre los piensos comerciales

La comida comercial o piensos no existen desde hace mucho cuando, a finales del siglo XIX, un empresario americano, en un viaje a Reino Unido, descubre a los perros buscando comida entre los barcos y decide darle solución comercial mediante galletas, los precursores de los piensos de hoy. Cien años dan para muchos avances, sin embargo, no es lo mismo el avance producido en la alimentación humana, tanto en variedad como en garantías, como en la de animales, a los cuáles en la mayoría de países se siguen considerando a ojos de la ley como cosas sin derechos jurídicos. La consecuencia es que hoy, salvo contadas excepciones, no sabemos realmente lo que contiene la comida convencional (piensos), por ejemplo:

· Ingredientes altamente procesados y calentados que han perdido la mayoría de sus nutrientes naturales.

· Químicos añadidos para compensar pérdidas por el proceso y para alargar la vida del compuesto.

· Excesiva cantidad de cereales y subproductos del cereal (mínimo de un 40% y hasta un 80%!) como componente principal.

· Ingredientes no identificados de manera individual, de manera que, de lote a lote, estos pueden cambiar según el precio del mercado

· Subproductos cárnicos de baja calidad, de los cuáles es imposible saber procedencia ni composición.


Pero si los piensos no son la respuesta, ¿cuál es la respuesta?

   Pues la dieta que la naturaleza les diseñó para comer durante miles de años, su dieta evolutiva, también llamada Alimentación Cruda Biológicamente Apropiada o BARF en inglés. La dieta BARF es simple en su filosofía y construcción; estudia la dieta de los ancestros de nuestros animales en su hábitat (lobo y gato salvaje) e imita ese tipo de régimen alimenticio usando ingredientes naturales crudos e integrales.

En el caso del gato, que es un obligado carnívoro y un cazador, la dieta biológicamente apropiada está basada en gran medida en comida derivada de animales. Básicamente, cualquier nutrición que imite una presa de animal fresca y cruda – en su totalidad – constituye una dieta biológicamente apropiada.





En el caso del perro, que es un omnívoro (con un pasado carnívoro), un cazador y un carroñero, la dieta biológicamente apropiada se basa en un rango más amplio de comidas crudas principalmente de animales pero también de plantas. Tanto perros como gatos requieren además de huesos como una parte importante de sus dietas por una variedad de razones incluyendo los múltiples nutrientes, sin olvidar su efecto limpiador bucal natural.

Los beneficios de cambiar a una alimentación BARF son múltiples, y tienen su origen principal en la mejora del funcionamiento gastrointestinal de los animales. Como ya decía Hipócrates “Toda enfermedad comienza en las tripas”.


Los beneficios de una dieta BARF para perros y gatos

1. Un buen sistema inmunitario, para un animal sano y resistente

El intestino grueso de nuestros perros y gatos está cubierto de millones de bacterias “sanas”, la flora intestinal. Una flora sana descompone la fibra y produce las vitaminas K y la biotina, a la vez que es muy sensible a agresiones exteriores como los antibióticos, el estrés y una alimentación inapropiada.





Alimentando a un carnívoro a base de cereales como ingrediente principal puede afectar el ambiente intestinal negativamente, causando irritación de las paredes intestinales y llevando a síntomas como diarreas e inapetencia. También queda afectado negativamente el sistema inmunitario que puede provocar alergias. Una alimentación a base de carne como ingrediente principal es el requisito de una flora intestinal sana y por lo tanto de un sistema inmunitario al 100%.

2. Una digestión perfecta, para un animal feliz y sin molestias

Los estómagos de perros y gatos suelen tener un pH de 1-2, o sea bastante más ácido que el de los seres humanos (2-3), sin embargo, con una alimentación basada en cereales el estómago se vuelve más alcalino llevando a varios problemas como la ralentización del vaciado gástrico. Por el contrario, la comida natural basada en carne ayuda a que el pH del estómago se mantenga en sus valores bajos, ácidos, asegurando un óptimo funcionamiento del páncreas y el hígado, dos órganos cruciales para la digestión.





Las enzimas son otro elemento clave para todo el proceso digestivo. La comida “viva” o natural cruda está llena de enzimas naturales que facilitan el trabajo al páncreas ya que este tiene que producir menos enzimas que cuando tu perro o gato ingiere comida cocida o procesada. En los ambientes ácidos estas enzimas florecen todavía más y permiten una óptima digestión sin causar a tu animal molestias innecesarias.

Lo que suele ayudar en todo este proceso es el hecho de que la comida cruda contiene agua natural. El pienso carece de agua, se hincha en el estómago de tu perro o gato y tiene un tiempo elevado de transición por el tracto gastrointestinal (10 a 16 horas para el pienso frente a 4 a 6 horas para la comida natural cruda). Por eso, la digestión del pienso es mucho más difícil, lo que, con el tiempo, puede dar origen a problemas gastrointestinales y también renales, por la falta de agua.

3. Más nutrientes y mejor absorción, para un animal activo y lleno de energía

La comida natural cruda prevé, entre otros, la inclusión de frutas, verduras y huesos carnosos crudos en la dieta. Al no ser procesada ni cocinada, conserva todas sus ingredientes y por lo tanto nutrientes en su estado natural y puro, como las proteínas, que no se degradan permitiendo su fácil digestión.

Las frutas y verduras crudas son una excelente fuente de fibra y micronutrientes como vitaminas y minerales, que contrariamente a los aditivos artificiales, son fácilmente absorbidos por el organismo de los perros y gatos. Además proporcionan antioxidantes que ayudan a mantener la salud de tejidos como la piel y las mucosas del cuerpo – actúan como factores anti-edad naturales. Y los huesos crudos son cepillos dentales naturales para perros que garantizan unos dientes limpios, evitan el sarro, aseguran unas encías saludables y lo que es más, proporcionan a tu perro un amplio espectro de nutrientes que necesita, como minerales, vitaminas, proteínas, grasas, antioxidantes naturales y hierro. También ayudarán a tu perro a equilibrarse emocionalmente ya que le permiten rasgar y desgarrar su alimento como hacían sus antecesores cazadores y carroñeros.



Cada vez más humanos se sorprenden al ver los efectos de una dieta natural cruda después de sólo unos meses en sus perros y gatos: un pelo más brillante, reducción del riesgo de alergias a alimentos, dientes más sanos, buen aliento, mejora del control de peso, reducción de las heces y de su olor, menor pérdida de pelo y mayor apetito son algunos de ellos. En general mayor salud, actividad y longevidad – algunos incluso van menos al veterinario.

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jueves, 23 de abril de 2015


   Casi la mitad de los perros mayores de diez años tiene riesgo de padecer cáncer, una grave enfermedad que se puede detectar a tiempo con la palpación.

Conocer los factores que aumentan el riesgo de cáncer en el perro, aprender a palpar al can para detectar posibles tumores y reconocer a un perro enfermo son los primeros pasos para evitar el avance de esta grave dolencia en nuestra mascota. Pero una vez que el perro tiene cáncer, ¿cómo debemos actuar? En este artículo se explican todas las claves anteriores y cómo atender al can enfermo para calmarle el dolor.

Saber que el perro padece cáncer cambia de manera radical el tipo de relación y las pautas de convivencia con él. El cáncer es la principal causa de muerte no accidental en los perros. "Casi el 50% de la población canina de más de diez años tiene riesgo de desarrollar esta enfermedad", explica Juan Antonio Aguado, veterinario y profesor de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid.

Factores de riesgo del cáncer en el perro

   Lo habitual es que el cáncer se origine en una sola célula, que sufre mutaciones genéticas. No obstante, aunque todavía se desconoce por qué ocurre, hay factores de riesgo en el perro que le hacen más propenso a padecer esta grave enfermedad.

1. La edad. Se registran más casos de cáncer en perros de mediana o avanzada edad.
2. La raza. Ciertas razas caninas tienen mayor predisposición a padecer cáncer. Es el caso del Bóxer, Pastor Alemán, Scottish Terrier y Golden Retriever.
3. El sexo. Algunos tipos de cáncer afectan más a las hembras de perro, como es el caso de los tumores mamarios.
4. Tamaño del perro. Algunos tumores óseos son más frecuentes en perros de más de 20 kilos, es decir, en razas grandes o gigantes.
5. Factores genéticos. Debido a su herencia genética, hay perros con predisposición a padecer determinadas patologías, entre ellas, ciertos tipos de cáncer.

Explorar al perro para detectar el cáncer a tiempo

   Los chequeos veterinarios y las revisiones en casa son fundamentales para detectar bultos o protuberancias que puedan anunciar los primeros estadios del cáncer en el perro. Frente a esta situación, lo primero es acudir al veterinario.

La mejor manera de detectar bultos es palpar cada día al perro. Se puede aprovechar el momento del cepillado, los juegos, el baño o las caricias a la mascota. La manera de revisar al animal consiste en aplicar con los dedos una ligera presión en zonas como las ingles, vientre, abdomen y cuello.
Reconocer a un perro enfermo

El cáncer del perro es una enfermedad asociada a ciertos síntomas. Entre ellos:

  • Bultos anormales permanentes o que crecen.
  • Úlceras que no cicatrizan.
  • Pérdida de apetito y de peso. Dificultad para comer o tragar.
  • Hemorragias, cojera o rigidez muscular en las extremidades.
  • Dificultad para respirar, orinar o defecar.

Frente a estos síntomas, es recomendable consultar al veterinario. Cuando el perro tiene cáncer, la esperanza de vida de nuestro amigo depende, en buena medida, de un diagnóstico precoz de la enfermedad.

El perro tiene cáncer, ¿cómo actuar?

   Los dueños de un perro con cáncer se plantean varias cuestiones, explica Aguado. "Preguntan si es un proceso irreversible, quieren saber si su perro va a soportar el dolor y cuánto tiempo podrá vivir antes de que muera o haya que practicarle la eutanasia", explica el veterinario.

Los tratamientos paliativos, que retrasan el proceso de deterioro de la salud y calman el dolor, con analgésicoscomo la morfina, ayudan a mejorar la calidad de vida del perro enfermo que padezca una grave enfermedadcomo el cáncer. El tratamiento del cáncer en perros con quimioterapia está también muy avanzado hoy en día. Su efectividad se puede equiparar al que tiene este tipo de medicación en personas. Un tratamiento de quimioterapia en el perro puede durar desde algunos días hasta 18 meses, según el diagnóstico del animal.

Cuando el estado de salud del perro con cáncer se deteriora, lo habitual es que haya que practicar la eutanasia. "Los dueños son los que deben elegir el momento en que no pueden seguir adelante con su perro enfermo porque, está claro, esta situación implica un gran desgaste y sufrimiento para la familia", añade Aguado.

El cáncer puede dar cierta tregua en sus primeros estadios de desarrollo cuando se aplica un tratamiento paliativo, pero hay ciertos síntomas que nos deben alertar de que el perro sufre, no tiene calidad de vida y le queda poco tiempo de vida. "Cuando el perro deja de comer, no puede caminar o se hace sus necesidades encima, es recomendable practicar la eutanasia: en esta situación, el perro no vive, sino que padece, y el primer objetivo debe ser evitar el sufrimiento del perro", reconoce Aguado.

jueves, 29 de enero de 2015


   Final de la primavera y principios del verano pueden ser el mejor momento para disfrutar del aire libre, pero cuidado con las garrapatas! Estos diminutos arácnidos chupan la sangre y pueden hacer su vida miserable al transmitir la enfermedad de Lyme. ¿Sabes cómo reconocer los síntomas?

¿Disfruta pasando el tiempo en la naturaleza – senderismo, explorar el bosque, o incluso ir a un picnic en el parque?, pues Cuidado con las garrapatas. Estos diminutos arácnidos se alimentan de sangre de mamíferos, y usted podría ser el próximo objetivo. Las garrapatas pueden hacer su camino en su cuerpo, aferrarse, y se quedan por días sin que ni siquiera se dé cuenta. Ese pensamiento es suficiente para que nadie se encuentre mareados, pero las garrapatas también pueden transmitir la enfermedad de Lyme, una infección bacteriana desagradable con consecuencias potencialmente devastadoras.

¿Qué es la enfermedad de Lyme?

  La enfermedad de Lyme es una infección causada por la bacteria Borrelia burgdorferi. Varias especies de garrapatas pueden ser portadores, pero la garrapata de patas negro (también llamada garrapata del venado) es la más común. La enfermedad lleva el nombre del pueblo de Old Lyme, Connecticut, donde se descubrió por primera vez en 1975. Los niños de la aldea pasaron mucho de su tiempo jugando al aire libre, y muchos se enfermó. Garrapatas llevando Borrelia burgdorferi fueron finalmente identificados como la causa.

Desde la enfermedad de Lyme fue descubierto por primera vez, se ha hecho evidente que las garrapatas en todo el mundo puede llevar a la bacteria que la causa. Estos retoños sanguíneos diminutos están lamentablemente en todos los continentes, con la obvia excepción de la Antártida. Algunas áreas son más afectados que otros, sin embargo.

Algunos ambientes son más adecuados que otros. El clima es un factor importante: las garrapatas se desarrollan mejor en ambientes con al menos el 85 por ciento de humedad que son más calientes que 7 grados Celsius / 45 grados Fahrenheit La disponibilidad de huéspedes mamíferos garrapatas pueden alimentarse es otro factor crucial. Los mamíferos como ciervos y ratones son a menudo muy cerca de los seres humanos, haciéndolos más disponibles a las garrapatas.

Con el fin de entender cómo se propaga la enfermedad de Lyme, es importante estar familiarizado con el ciclo de vida de la garrapata. La garrapata pasa por cuatro etapas de la vida: huevo, larva, ninfa y adulto. Después de que el huevo ha eclosionado, una garrapata deberá alimentarse (potencialmente en ti!). Durante cada etapa de la vida con el fin de seguir desarrollando.

Calendario de una marca de verificación es dependiente del clima. En los países del hemisferio norte, las larvas eclosionan a principios del verano y piensos. Una vez que haya que dejar fuera de su anfitrión, que se llevará hasta el final de la primavera del año siguiente (mayo, junio y julio) para emerger como ninfas. Ninfas tienden a centrarse en los pequeños mamíferos y aves, pero se muda en adultos y reaparecer en el mismo año. Es garrapatas adultas que normalmente dirigen los grandes mamíferos, incluyendo seres humanos. Las garrapatas adultas no necesitan hibernar durante el invierno, por lo que todavía se necesita para comprobar su cuerpo (y su gato y perro) por su presencia en los días cálidos de invierno.

Las garrapatas adultas son tanto más propensos a atacar humanos y de estar infectados con B. Burgdorferi; que tienen, después de todo, ya tenía dos oportunidades de infectarse mientras alimentándose de un host. También tienen una desventaja. Desde garrapatas adultas son más grandes que las ninfas, usted tiene una mejor oportunidad de la captura de ellos antes de que puedan alimentar y que infectar.

Síntomas de la Enfermedad de Lyme

  La enfermedad de Lyme se presenta como una enfermedad inflamatoria multi-sistema. Consta de tres etapas, que cada uno con síntomas distintivos:

Durante la fase 1, la persona infectada puede notar una característica “rash ojo de buey”.

Esta erupción de color rojo tiene un centro, rodeado por una erupción en forma de anillo más grande. Por lo general, aparece dentro de una semana o dos después de la infección. Síntomas parecidos a la gripe, incluyendo rigidez en las articulaciones, dolores musculares y de garganta, ganglios linfáticos inflamados y la fatiga son también propensos a aparecer durante esta etapa de la enfermedad.

Etapa 2 es más grave.

Los síntomas incluyen dolor muscular, hinchazón de rodillas y otras articulaciones grandes, y una inflamación grave de la piel alrededor de las manos y los pies de la víctima. Músculos faciales débiles o paralizados, palpitaciones, fiebre y desorientación son otros síntomas.

Etapa 3 La enfermedad de Lyme puede tomar meses o años para poner en.

Artritis de algunas de las grandes articulaciones, extremidades entumecidas, y trastornos neurológicos marcan esta etapa de la enfermedad. Cuente con fuertes dolores de cabeza, pérdida de concentración, pérdida de memoria, cambios en la visión, confusión y síntomas desagradables similares.

Si usted piensa que tiene síntomas de la enfermedad de Lyme, usted debe ponerse en contacto con su médico inmediatamente, incluso si usted no está enterado de ninguna picaduras de garrapatas. Preste especial atención a las eritema migrans o rash “ojo de buey”, que ocurre en la gran mayoría de las personas infectadas – por lo general, aunque no siempre, en el sitio de la picadura de la garrapata originales. La erupción eritema migratorio se denomina erupción ojo de buey por una razón, y la parte migrans del nombre se refiere al hecho de que esta es una erupción en expansión.

Consulte a su médico, incluso si usted no tiene erupción en el blanco pero tiene otros síntomas, especialmente si usted vive en una zona endémica y es una persona de actividades al aire libre. Si usted no hace caso de falla en reconocer los primeros síntomas de la enfermedad de Lyme, usted podría desarrollar síntomas más severos y la enfermedad va a ser más difícil de tratar.

Diagnóstico y tratamiento

   Los pacientes tienen que desempeñar un papel activo en el diagnóstico de la enfermedad de Lyme, como análisis de sangre suelen dar resultados falsos en las primeras etapas después de la infección.

Por lo tanto, la enfermedad de Lyme se diagnostica basándose en los síntomas y la erupción de la diana en particular. Si usted sabe que usted ha sido mordido por una garrapata y está manifestando síntomas, tomar medidas de inmediato, independientemente de si usted tiene un sarpullido.

Por supuesto, hay casos en los que los primeros síntomas antes pasaban inadvertidas y fueron atribuidos a otras causas como la gripe o el estrés. Los síntomas posteriores pueden aparecer semanas, meses e incluso años después de la infección inicial en esos casos, y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades ( CDC) recomienda el uso de pruebas de ELISA y Western-blot de sangre en esa situación.
Las personas que ya tienen síntomas neurológicos y / o inflamación en las articulaciones pueden necesitar someterse a una prueba de Reacción en Cadena de la Polimerasa también.

Este examen se realiza a través de una punción lumbar o mediante la extracción de líquido sinovial de una articulación afectada, y está diseñado para detectar la presencia de la bacteria.
Si la enfermedad de Lyme se detecta a tiempo, un curso de 21 días de antibióticos orales (doxiciclina, amoxicilina y Ceftin) casi siempre resulta en una recuperación completa.
Enfermedad de Lyme en etapa tardía requiere un tratamiento más complejo

Los antibióticos orales o IV son parte del plan de tratamiento, pero otros pasos pueden necesitar ser tomado en función de los problemas neurológicos y quejas conjuntas que un paciente experimenta. La fase tardía de la enfermedad de Lyme pacientes pueden seguir teniendo problemas durante mucho tiempo, y los efectos de la enfermedad pueden aun ser permanente.
La prevención de la enfermedad de Lyme

La enfermedad de Lyme es una enfermedad desagradable tener, si se detecta en las primeras etapas o se convierte en el escenario 3. Esa es la razón por cualquier persona que pueda entrar en contacto con las garrapatas – que sería la mayoría de la gente, pero sobre todo los de las zonas endémicas – debería tener medidas preventivas. Cuando te aventuras en cualquier área natural, usted puede hacer usted mismo y sus hijos en un blanco menos atractivo para las garrapatas por:

El uso de zapatos cerrados y metiendo los pantalones dentro de los calcetines o con medias. Las garrapatas de venado no saltar o caer de los árboles, al contrario de la creencia popular. Suben a partir de césped o arbustos. Este paso hará que sea más difícil para una marca para encontrar su camino en su piel.

El uso de ropa de color claro para que sea más fácil detectar las garrapatas, ya que subir hacia arriba.

El uso de un repelente de insectos que contiene dietil-meta-toluamida, o DEET. Usted puede utilizar esto en su piel o en la ropa.

Escanear frecuentemente sus ropas en busca de garrapatas que intentan hacer su camino desde las piernas en busca de la piel, y hacer lo mismo para sus hijos. Cuando regrese de su viaje, asegúrese de que todo el mundo toma una ducha. Esta es la oportunidad perfecta para quitarse cualquier garrapata que no se han adherido aún, y también para mirar alrededor en busca de garrapatas que se las arregló para adjuntar. No se olvide de mirar en áreas cálidas y húmedas como las axilas, los pliegues de la piel e incluso los genitales. Los niños pequeños definitivamente tenga que ayudar a la detección de garrapatas.
¿Qué hacer si usted encuentra una garrapata adherida a su cuerpo, chupando su sangre?

Anna, el director de una reserva natural en Europa, comparte sus consejos: “La gente solía decir que usted debe agarrar la garrapata cerca del lugar donde te mordió, y luego torcerlo. Hoy en día, sabemos que lo mejor es quitar las garrapatas tirando de ellos hacia arriba mientras se aplica una presión firme e uniforme.
Asegúrese de que se mantiene la garrapata tan cerca de la piel como sea posible para evitar que rasga por la mitad, y dejando parte de su cuerpo unido a su piel.

Usted puede hacer esto utilizando las uñas, si son fuertes y lo suficientemente largo. Un par de pinzas de punta fina también hará el trabajo “.

Estar familiarizado con los síntomas de la enfermedad de Lyme, y sabiendo cómo detectar las garrapatas, no siempre es suficiente. Con su constante exposición a las garrapatas, que era sólo cuestión de tiempo antes de que la propia Anna se infectó. Ella dice:…. “Me infecté invierno pasado Incrementar la fatiga fue el primer síntoma De repente, me di cuenta de erupción ojos un enorme del toro Reconocer los síntomas, tuve la oportunidad de buscar atención médica de inmediato Mi médico hizo un análisis de sangre, lo que demuestra hasta negativo. Los síntomas persistieron y la erupción se hicieron más grandes, por lo que insistieron en conseguir un tratamiento de antibióticos. Durante ese período, me hicieron la prueba de nuevo y la prueba dio positivo.

He hecho una recuperación completa con relativa rapidez, pero no todo el mundo tiene tanta suerte. Mi compañero de trabajo, lamentablemente también tiene la enfermedad y desarrolló problemas en las articulaciones reales. Era de baja por enfermedad durante todo un año a causa de ella! Él se recuperó al final, sólo para terminar con la enfermedad de Lyme por segunda vez. Por supuesto, él respondió con mucha más rapidez después “.

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domingo, 25 de enero de 2015

 
El cambio puede causarles ansiedad, hiperactividad, destructividad, trastornos compulsivos y hasta depresión. Cómo ayudarlos a entender la nueva etapa familiar.

    Durante años o meses compartieron una rutina: desayunar en familia, pedir un pedacito de tostada, jugar con el hijo más chico y después salir a caminar con alguno de los integrantes de esa familia de la que también formaban parte. Pero un día. la rutina cambia, y ya no lo saca a pasear la misma persona a las siete de la tarde, ni miran la tele todos juntos tirados en el sillón y aquel que le daba el pedacito de tostada ya no aparece por ningún lado.

Los animales domésticos no saben qué es un divorcio, una separación o el final de una etapa en la vida. Pero ellos, y en especial para los perros, también sufren esos pequeños grandes dramas cotidianos y lo manifiestan de distintas maneras: tristeza, ansiedad, estrés y hasta cambios en su conducta.

“Los perros son animales sociales y por lo tanto los cambios que se producen en una familia pueden afectarlos -explica el doctor Claudio Gerzovich Lis, médico veterinario y especialista en comportamiento canino y felino–. Aunque eso no es una regla ni todos lo van a manifestar igual. Si lo vemos desde el aspecto emocional, la alteración en la conformación del grupo puede causar desde ansiedad hasta depresión, con síntomas como hiperactividad, trastornos compulsivos, destructividad y otros. En el caso de los gatos, las cosas son distintas porque son animales fundamentalmente territoriales y lo que más los afecta son los cambios de casa.”

Entre los síntomas que pueden manifestar las mascotas, el doctor Ricardo Bruno, médico veterinario, especialista en comportamiento animal, hace hincapié en el mayor estado de incertidumbre y zozobra. “Esa ansiedad –explica–, la pueden canalizar a través de conductas anormales tales como: lamerse excesivamente una pata, desarrollar algún tipo de fobia, comer o ladrar en exceso, ensuciar en lugares inadecuados. En los casos más graves, pueden empezar a perseguirse la cola y lastimarse, u otro tipo de conducta repetitiva y compulsiva.”

En muchos casos, somos los propios humanos los que les trasmitimos nuestra angustia y ansiedad. Es el ejemplo que el doctor Bruno recuerda haber tratado en su consultorio: “Una señora tenía una perra que, especialmente los lunes, mordía, rompía los muebles al quedar sola, aullaba y ladraba. ¿Qué pasaba? La señora se había separado hacía seis meses y pasaba los domingos en la cama, llorando y abrazada a su perra. Cuando los lunes se iba a trabajar, la perra se quedaba sola y expresaba su propia ansiedad”.

Lo fundamental es, también, darle señales claras al perro y no pretender que entienda la nueva situación de una día para el otro. “Una vez –cuenta Gerzovich Lis–. una señora me consultó porque luego de la separación, el perro manifestaba agresión cada vez que alguien se iba de la casa. Una conducta nueva. Y ella no sabía cómo manejarla. Luego de evaluar el comportamiento, los hechos mostraron que el perro, además de estar ansioso, no entendía lo que la dueña pretendía de él. Le dije que no tenía que esperar que el perro hiciese lo que ella quería de él. Se lo tenía que pedir. Luego de un largo silencio, la señora dijo: 'Mis hijos se fueron a vivir con el padre porque estaban cansados que no les dijera qué pretendía de ellos y les reclamara que no hiciera lo que yo esperaba…'”

¿Qué pasa cuando es el líder el que se va de casa? “Si el que se va es el líder, es más complejo –dice Bruno– porque el animal puede tornarse agresivo con quienes queden o con las visitas. O en la calle, con otros perros. Pero no es bueno que quien se fue, siga viendo al perro. Lo mejor es que otro de los integrantes del núcleo aumente el nivel de ejercitación del animal, por ejemplo, sacándolo más veces a caminar, alentándolo, entreteniéndolo. También es importante que el que se queda, lo trate como antes de la separación, que no le modifiquen sus hábitos.”

Gerzovich Lis le da especial importancia a lo que significa el “ahora” en un perro. “Hay que entender que el perro vive en un ‘ahora’ constante y hay que actuar en consecuencia. Es decir, que una vez adaptados al nuevo esquema de familia, es mejor mantenerlos sin alteraciones ya que cualquier cambio puede afectarlos. Por eso es conveniente que no siga viendo al que era su líder. Lo que para uno significa ir de visita, para un perro puede significar, una vez que termina la visita, un nuevo abandono. Para que la mascota no se deprima hay que actuar positivamente con hechos que refuercen el nuevo ‘ahora’ del grupo. Por ejemplo, con caminatas y paseos, con compartir buenos momentos”.


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