martes, 4 de agosto de 2015


   Seguro que ya has oído hablar o conoces los beneficios del aceite de coco en los humanos; hoy te contamos cómo trasladarlos a nuestros queridos y peludos amigos ya sea que se trate de gatos o perros.

Uso del aceite de coco para gatos y perros

El fruto de coco tiene un valor nutritivo considerable, pero su aceite posee propiedades como:
  • Antibacterianas
  • Antihongos
  • Antioxidantes
                                

El aceite de coco contiene una sustancia que solo puede encontrarse en grandes cantidades y de forma natural en él; se trata del ácido láurico muy valorado por su efecto preventivo ante diversos tipos de cáncer.

Uso interno del aceite coco en mascotas

                                        

Proporcionarles dosis de aceite de coco a las mascotas les facilitará el proceso de digestión, ayudará a que tengan un mejor pelaje y además evitará que sean víctimas de algunas infecciones. Te sorprenderá ver la aceptación que tiene éste aceite por parte de tus mascotas, puedes mezclarlo con su comida o bien puedes darle una cucharadita de aceite de coco cada 5 kilos de peso.

Se recomienda comenzar poco a poco, no le ofrezcas toda la dosis junta, ve aumentándola de forma gradual tomando un margen de 4 semanas para hacerlo, ya que de lo contrario puede sufrir de síntomas tipo gripe.

Para utilizar el aceite de coco en mascotas como preventivo, se aconseja suministrarlo durante un mes, tanto a perros como a gatos y cada cierto tiempo volver a introducirlo como parte de la dieta, dejando en el medio periodos de descanso.

Uso externo del aceite de coco en mascotas

                                          

Otra forma de utilizar el aceite de coco en mascotas es aplicándolo sobre heridas, erupciones o cortes que puedan tener en la piel; sirve a modo de desinfectante y calmante. También es ideal cepillar el pelo de tu mascota aplicando algunas gotas de aceite de coco, fortalecerás el pelo estará más brillante, además de obtener un antipulgas natural de suma eficacia.

Existen varias marcas de aceite de coco, los mejores son los orgánicos y por supuesto, sin refinar.

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lunes, 1 de junio de 2015


   ¿Cuando dejas solo a tu perro regresas para encontrar que ha hecho un desastre? Efectivamente, los perros se comportan de manera distinta cuando saben que no están siendo observados por su amo. Un nuevo estudio da evidencia de que nuestro mejor amigo es muy hábil cuando se trata de entender al ser humano.

Después de conducir varios experimentos, Juliane Kaminski, psicóloga de la Universidad de Portmouth en Reino Unido, encontró que los perros son más propensos a robar comida en la oscuridad, ya que creen no ser vistos.

Durante el estudio, se reclutaron 84 perros a los cuales se les repetía la instrucción de no tomar un trozo de carne bajo diferente iluminación. Cuando la habitación se encontraba oscura, los perros eran cuatro veces más proclives a comer la carne. El comportamiento canino dependía de qué tan iluminada se encontraba la comida y, por lo tanto, qué tan visible era su hurto.

Este hallazgo supone que, al igual que las personas adultas, los perros presentan teoría de la mente, es decir, un entendimiento de la diferente perspectiva, conocimiento y sentimientos del otro. Ejemplos de la cognición canina como éste, revelan una inteligencia superior en dichos animales.

La domesticación ha provocado cambios en la psicología canina. Acompañándonos durante miles de años, los perros han aprendido a leer las emociones humanas, incluso mejor que nuestros parientes más cercanos, como el chimpancé, ya que buscan vincularse con las personas.

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miércoles, 27 de mayo de 2015




   Si tu perro se hace pipí o popó donde no debe y tú ya estás harto de limpiar charquitos y recoger caquitas por todos lados, queremos decirte que te entendemos. Estás enfrentando uno de los problemas más comunes entre dueños de perros (aunque a casi nadie le guste admitirlo) y también uno de los más difíciles de lograr vencer.

Pero no te preocupes, sí existe solución a esta desagradable situación, sólo se trata de tener el enfoque correcto para lidiar con ella, además de mucha paciencia y constancia.

Debes saber es que este problema se da en cachorros de más de 6 meses (antes de esta edad los “accidentes” no se consideran un problema, sino parte del entrenamiento para hacer en su lugar), perros adolescentes y adultos.


Lo primero que debes hacer es llevarlo al veterinario para descartar que tu perro pueda tener un problema físico que pueda estar desencadenando la incontinencia.

Si todo está bien, entonces hay que evaluar a qué se debe el problema, que entre otras razones puede deberse a:
  • Carencia de entrenamiento para hacer en su lugar: simplemente tu perro nunca ha recibido entrenamiento.
  • Un entrenamiento “incompleto” para hacer en su lugar: tu perro va al baño en su lugar cuando lo llevas, pero si se queda solo o hay cualquier cambio en la rutina, se hará donde no debe.
  • Preferencia por una superficie en particular: tu perro se acostumbró a hacer en ciertas superficies y le cuesta mucho trabajo cambiar de área.
  • Ansiedad: muchos perros responden con ansiedad a los cambios (mudanzas, alguien nuevo que llega a vivir a la casa, alguien que deja de vivir en la casa, etc.) y pueden comenzar a hacerse pipí o popó donde no deben.
  • Miedo de salir: tienen miedo de salir a la calle o áreas abiertas, por lo que hacen caca o pipí dentro.
  • Evitar el frío o la lluvia: sólo hacen dentro cuando hay frío, lluvia o nieve.
  • Marcación con orina: dejan pequeñas cantidades de orina por varios lugares verticales para reclamar territorio, indicar que “estuvieron ahí” o como respuesta a la frustración, estrés o ansiedad.
  • Ansiedad de separación: tu perro se hace cada vez que te vas de casa.
  • Incontinencia por sumisión o excitación: se hace pipí o hasta popó cuando lo tocan, cuando se emociona o tiene miedo.

¿Qué hacer para evitarlo?

  • Lo regla de oro en estos casos es NO regañarlo, pues esto sólo hará que el comportamiento sea peor porque se sentirá más vulnerable y con miedo y seguramente lo repetirá.
  • Limpiar todo lo que haya ensuciado para elimine los rastros de pipí y caca que pueden hacer que repita el comportamiento en el mismo lugar.
  • Sé paciente y constante con la rutina que establezcas para llevarlo al baño: trata de que sea más o menos a la misma hora todas las mañanas y las tardes, después de comer y antes de ir a dormir, por lo menos. Si en algún punto del día lo vas a dejar solo, llévalo al baño antes.
  • De verdad, no gastes tus energías en regañarlo y mejor concéntrate en canalizar positivamente su comportamiento. Prémialo y apapáchalo cuando haga pipí y popó en su lugar.
  • Dale de comer a una hora en específico por la mañana y por la tarde/noche y retírale el alimento entre comidas. Recuerda que siempre debe tener agua a su disposición.
  • Si cachas a tu perro en el momento en el que está haciendo pipí o popó donde no debe, da un aplauso fuerte con tus manos para que el sonido lo sorprenda y deje de hacerlo. Inmediatamente llévalo al lugar donde quieres que haga para que termine de hacer ahí. (No le pegues, ni que lo castigues, ni que le grites, ni que frotes su nariz en la pipí o caca. Esto es cruel y, además, no funciona).
  • Vigila a tu perro para que no haga en donde no debe. Y, si por algún motivo no puedes vigilarlo, puedes usar una reja para niños o una jaula o kennel para mantenerlo aislado en una zona pequeña. Eso sólo hazlo por unas pocas horas (no pretendas mantenerlo encerrado todo el día y que no se haga dentro del área donde está confinado).
  • Cuando el perro está acostumbrado a hacer en una sola superficie (por ejemplo, concreto) y quieres que haga en otra (por ejemplo, pasto), puedes “mezclar” poco a poco ambas superficies. Es decir, en el lugar de concreto en el que siempre hace, poner una caja con pasto para que poco a poco se vaya acostumbrando a la nueva textura y la relacione con el área en la que debe hacer. Posteriormente, puedes ir haciendo la zona de “pasto” más grande o, bien, sacarlo inmediatamente después de despertar a donde haya pasto (jardín, parque, banquetas) para que haga ahí, pues a esa hora será más fácil que haga donde tú quieres.
  • Si tu perro tiene miedo de salir u odia el frío, la lluvia o la nieve, debes tratar de acostumbrarlo a que esté más cómodo en esas condiciones. Trata de llevarlo fuera cuando no estés intentando que vaya al baño, sino simplemente para jugar un rato o caminar por ahí. Recuerda darle premios cuando lo logre para que asocie su comportamiento con algo positivo.


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martes, 19 de mayo de 2015


    Los perros son amantes de tirarse a tomar el sol. Aunque esté haciendo mucho calor y tu perro tenga mucho pelo, igual lo verás siempre cazando ese rinconcito de la casa donde da el sol por la mañana o por la tarde y hacerse bolita para caber exactamente ahí.

Los perros, la igual que los humanos, necesitan baños de sol para poder tener su dosis de vitamina D. La vitamina D nos ayuda a regular y absorber el calcio en los huesos, a modular el crecimiento celular y a mantener nuestro sistema inmunológico funcionando correctamente.

La vitamina D está presente en algunas comidas pero nuestra fuente principal, y la de tu perro, es el sol, ya que los rayos ultravioleta al contacto el aceite natural de la piel activan la síntesis de la vitamina D3.

Nosotros como no tenemos pelo, absorbemos directamente la vitamina la piel. Los perros sin embargo, lo hacen vía oral pues por su pelaje, el aceite convertido en vitamina D3 no alcanza a tocar la piel, así que la absorben cuando se lamen las patas o el cuerpo.



El sol además sirve para calentar a los perros en época de invierno o a los perros que son naturalmente muy friolentos. Los perros viejitos por ejemplo, necesitan el sol para no sentir reumas y para poder sentirse calientitos.

El sol ayuda a la producción de serotonina, un neurotransmisor que te hace feliz, o sea, un antidepresivo natural. Y también promueve la producción de melatonina, la sustancia que te ayuda a dormir. A pesar de que la melatonina se secreta mientras dormimos, el sol es el que promueve su correcta producción y secreción.

También te puede gustar esta nota sobre los superalimentos que harán maravillas por tu perro.

Si tu perro ama tomar el sol, déjalo, sólo toma en cuenta algunas precauciones para que no sufra una insolación:
  • No lo rasures o le cortes el pelo súper corto, ya que esto puede hacer que el sol les queme la piel.
  • Si tu perro no tiene pelo o tiene el pelo blanco, considera ponerle protector solar para evitar que se le queme la piel.
  • Si tu perro es un amante del sol, mantén un ojo para evitar que se tueste con el sol como Luis Miguel en la playa.
  • Si llega a insolarse, dale un baño con agua tibia/fría para que su piel se sienta mejor y ponle al agua un poco de vinagre de manzana que lo ayudará a mejorar más rápido.






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miércoles, 13 de mayo de 2015


   Durante toda mi vida he tenido perros, y con ellos he disfrutado muchos momentos y actividades, como ir a una piscina o a un lago, en donde ellos disfrutan enormemente nadar, saltar y refrescarse en el agua. Sin embargo, hace algunos días conocí el perro de una amiga que tiene terror al agua, en lugar de lanzarse a ella cuando le tiramos un objeto, se pone histérico, empieza a ladrar y a temblar.

Es importante destacar que así como a los seres humanos nos puede gustar o no el agua, a los perros les sucede lo mismo, no es una ley imperativa que todos los perros corran a la orilla de un lago y quieran tirarse a nadar, pero no es normal que el animal se asuste incluso cuando queramos meterlos a bañar. Es por este motivo que, si a tu perro le ocurre lo mismo que a la mascota de mi amiga, deberás seguir algunas pautas para lograr que tu animalito pierda miedo al agua y empiece a disfrutar de este elemento.

   Primero que todo te recomiendo que cuando tu perro este relajado y tranquilo, te sientes a su lado con un recipiente de agua. Acarícialo mientras le hablas tranquilamente, y mete la mano en el agua, dejando que tu perro la huela mientras tratas de mojarlo suavemente. Esto deberás repetirlo unas cuantas veces, tratando también de repetir el procedimiento todos los días, y al final dale un premio.

El siguiente paso, será humedecer un trapo o una esponja y escurrir el agua encima del animalito. De acuerdo a la reacción de tu perro, podrás aumentar la cantidad de agua que le derramas encima. Cuando empieces a notar que el perro no se asusta con el agua, puedes empezar a tirarle más agua y hasta hacer sonidos con esta y a jugar con tu perro.

Cuando decidas llevarlo a un lago busca los lugares más tranquilos, y acompaña a tu animalito a que se acerque a la orilla. Cuando lo haga dale un premio, y muéstrale otra recompensa para que se acerque mucho más. Por nada, trates de obligarlo o empujarlo ya que esto lo único que hará será que tu perro deje de confiar en ti y se vuelva más temeroso.
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jueves, 30 de abril de 2015

La alimentación sana tiene beneficios en perros y gatos

Comer de forma apropiada tiene sus beneficios, BARF para perros y gatos

    Uno de los momentos clave en la vida de todo nuevo “dueño” de perros o gatos es cuando toca decidir qué dar de comer a su nuevo amigo/a. Son muchos los motivos que nos llevan entonces a optar por alguno de los productos comerciales habituales como publicidad, recomendaciones, falta de información o la propia conveniencia.

Desgraciadamente, muchos de estos humanos, entre los cuáles nos encontrábamos, vuelven a replantearse el tema de la alimentación cuando estos comienzan a sufrir algún problema de salud como alergias, pancreatitis o problemas del tracto intestinal, por mencionar algunos de ellos. Y no son casos aislados, de hecho y de acuerdo con la PFMA (asociación de fabricantes de comida para mascotas en el Reino Unido), son cada vez más los casos de perros y gatos que sufren algún problema relacionado con la alimentación, como el sobrepeso (de un 30% a un 60% de los casos, según estadística consultada) o la diabetes.

Esto está provocando un despertar de los amantes de perros y gatos a los que empieza a preocuparles lo que sus amigos animales consumen todos los días, según estudios propios el 63% tiene dudas de si la comida comercial como el pienso es lo más sano para su animal y el 5% ya ha empezado a prepararle la comida en casa, para estar completamente seguro de lo que le aporta.

La verdad sobre los piensos comerciales

La comida comercial o piensos no existen desde hace mucho cuando, a finales del siglo XIX, un empresario americano, en un viaje a Reino Unido, descubre a los perros buscando comida entre los barcos y decide darle solución comercial mediante galletas, los precursores de los piensos de hoy. Cien años dan para muchos avances, sin embargo, no es lo mismo el avance producido en la alimentación humana, tanto en variedad como en garantías, como en la de animales, a los cuáles en la mayoría de países se siguen considerando a ojos de la ley como cosas sin derechos jurídicos. La consecuencia es que hoy, salvo contadas excepciones, no sabemos realmente lo que contiene la comida convencional (piensos), por ejemplo:

· Ingredientes altamente procesados y calentados que han perdido la mayoría de sus nutrientes naturales.

· Químicos añadidos para compensar pérdidas por el proceso y para alargar la vida del compuesto.

· Excesiva cantidad de cereales y subproductos del cereal (mínimo de un 40% y hasta un 80%!) como componente principal.

· Ingredientes no identificados de manera individual, de manera que, de lote a lote, estos pueden cambiar según el precio del mercado

· Subproductos cárnicos de baja calidad, de los cuáles es imposible saber procedencia ni composición.


Pero si los piensos no son la respuesta, ¿cuál es la respuesta?

   Pues la dieta que la naturaleza les diseñó para comer durante miles de años, su dieta evolutiva, también llamada Alimentación Cruda Biológicamente Apropiada o BARF en inglés. La dieta BARF es simple en su filosofía y construcción; estudia la dieta de los ancestros de nuestros animales en su hábitat (lobo y gato salvaje) e imita ese tipo de régimen alimenticio usando ingredientes naturales crudos e integrales.

En el caso del gato, que es un obligado carnívoro y un cazador, la dieta biológicamente apropiada está basada en gran medida en comida derivada de animales. Básicamente, cualquier nutrición que imite una presa de animal fresca y cruda – en su totalidad – constituye una dieta biológicamente apropiada.





En el caso del perro, que es un omnívoro (con un pasado carnívoro), un cazador y un carroñero, la dieta biológicamente apropiada se basa en un rango más amplio de comidas crudas principalmente de animales pero también de plantas. Tanto perros como gatos requieren además de huesos como una parte importante de sus dietas por una variedad de razones incluyendo los múltiples nutrientes, sin olvidar su efecto limpiador bucal natural.

Los beneficios de cambiar a una alimentación BARF son múltiples, y tienen su origen principal en la mejora del funcionamiento gastrointestinal de los animales. Como ya decía Hipócrates “Toda enfermedad comienza en las tripas”.


Los beneficios de una dieta BARF para perros y gatos

1. Un buen sistema inmunitario, para un animal sano y resistente

El intestino grueso de nuestros perros y gatos está cubierto de millones de bacterias “sanas”, la flora intestinal. Una flora sana descompone la fibra y produce las vitaminas K y la biotina, a la vez que es muy sensible a agresiones exteriores como los antibióticos, el estrés y una alimentación inapropiada.





Alimentando a un carnívoro a base de cereales como ingrediente principal puede afectar el ambiente intestinal negativamente, causando irritación de las paredes intestinales y llevando a síntomas como diarreas e inapetencia. También queda afectado negativamente el sistema inmunitario que puede provocar alergias. Una alimentación a base de carne como ingrediente principal es el requisito de una flora intestinal sana y por lo tanto de un sistema inmunitario al 100%.

2. Una digestión perfecta, para un animal feliz y sin molestias

Los estómagos de perros y gatos suelen tener un pH de 1-2, o sea bastante más ácido que el de los seres humanos (2-3), sin embargo, con una alimentación basada en cereales el estómago se vuelve más alcalino llevando a varios problemas como la ralentización del vaciado gástrico. Por el contrario, la comida natural basada en carne ayuda a que el pH del estómago se mantenga en sus valores bajos, ácidos, asegurando un óptimo funcionamiento del páncreas y el hígado, dos órganos cruciales para la digestión.





Las enzimas son otro elemento clave para todo el proceso digestivo. La comida “viva” o natural cruda está llena de enzimas naturales que facilitan el trabajo al páncreas ya que este tiene que producir menos enzimas que cuando tu perro o gato ingiere comida cocida o procesada. En los ambientes ácidos estas enzimas florecen todavía más y permiten una óptima digestión sin causar a tu animal molestias innecesarias.

Lo que suele ayudar en todo este proceso es el hecho de que la comida cruda contiene agua natural. El pienso carece de agua, se hincha en el estómago de tu perro o gato y tiene un tiempo elevado de transición por el tracto gastrointestinal (10 a 16 horas para el pienso frente a 4 a 6 horas para la comida natural cruda). Por eso, la digestión del pienso es mucho más difícil, lo que, con el tiempo, puede dar origen a problemas gastrointestinales y también renales, por la falta de agua.

3. Más nutrientes y mejor absorción, para un animal activo y lleno de energía

La comida natural cruda prevé, entre otros, la inclusión de frutas, verduras y huesos carnosos crudos en la dieta. Al no ser procesada ni cocinada, conserva todas sus ingredientes y por lo tanto nutrientes en su estado natural y puro, como las proteínas, que no se degradan permitiendo su fácil digestión.

Las frutas y verduras crudas son una excelente fuente de fibra y micronutrientes como vitaminas y minerales, que contrariamente a los aditivos artificiales, son fácilmente absorbidos por el organismo de los perros y gatos. Además proporcionan antioxidantes que ayudan a mantener la salud de tejidos como la piel y las mucosas del cuerpo – actúan como factores anti-edad naturales. Y los huesos crudos son cepillos dentales naturales para perros que garantizan unos dientes limpios, evitan el sarro, aseguran unas encías saludables y lo que es más, proporcionan a tu perro un amplio espectro de nutrientes que necesita, como minerales, vitaminas, proteínas, grasas, antioxidantes naturales y hierro. También ayudarán a tu perro a equilibrarse emocionalmente ya que le permiten rasgar y desgarrar su alimento como hacían sus antecesores cazadores y carroñeros.



Cada vez más humanos se sorprenden al ver los efectos de una dieta natural cruda después de sólo unos meses en sus perros y gatos: un pelo más brillante, reducción del riesgo de alergias a alimentos, dientes más sanos, buen aliento, mejora del control de peso, reducción de las heces y de su olor, menor pérdida de pelo y mayor apetito son algunos de ellos. En general mayor salud, actividad y longevidad – algunos incluso van menos al veterinario.

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jueves, 23 de abril de 2015


   Casi la mitad de los perros mayores de diez años tiene riesgo de padecer cáncer, una grave enfermedad que se puede detectar a tiempo con la palpación.

Conocer los factores que aumentan el riesgo de cáncer en el perro, aprender a palpar al can para detectar posibles tumores y reconocer a un perro enfermo son los primeros pasos para evitar el avance de esta grave dolencia en nuestra mascota. Pero una vez que el perro tiene cáncer, ¿cómo debemos actuar? En este artículo se explican todas las claves anteriores y cómo atender al can enfermo para calmarle el dolor.

Saber que el perro padece cáncer cambia de manera radical el tipo de relación y las pautas de convivencia con él. El cáncer es la principal causa de muerte no accidental en los perros. "Casi el 50% de la población canina de más de diez años tiene riesgo de desarrollar esta enfermedad", explica Juan Antonio Aguado, veterinario y profesor de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid.

Factores de riesgo del cáncer en el perro

   Lo habitual es que el cáncer se origine en una sola célula, que sufre mutaciones genéticas. No obstante, aunque todavía se desconoce por qué ocurre, hay factores de riesgo en el perro que le hacen más propenso a padecer esta grave enfermedad.

1. La edad. Se registran más casos de cáncer en perros de mediana o avanzada edad.
2. La raza. Ciertas razas caninas tienen mayor predisposición a padecer cáncer. Es el caso del Bóxer, Pastor Alemán, Scottish Terrier y Golden Retriever.
3. El sexo. Algunos tipos de cáncer afectan más a las hembras de perro, como es el caso de los tumores mamarios.
4. Tamaño del perro. Algunos tumores óseos son más frecuentes en perros de más de 20 kilos, es decir, en razas grandes o gigantes.
5. Factores genéticos. Debido a su herencia genética, hay perros con predisposición a padecer determinadas patologías, entre ellas, ciertos tipos de cáncer.

Explorar al perro para detectar el cáncer a tiempo

   Los chequeos veterinarios y las revisiones en casa son fundamentales para detectar bultos o protuberancias que puedan anunciar los primeros estadios del cáncer en el perro. Frente a esta situación, lo primero es acudir al veterinario.

La mejor manera de detectar bultos es palpar cada día al perro. Se puede aprovechar el momento del cepillado, los juegos, el baño o las caricias a la mascota. La manera de revisar al animal consiste en aplicar con los dedos una ligera presión en zonas como las ingles, vientre, abdomen y cuello.
Reconocer a un perro enfermo

El cáncer del perro es una enfermedad asociada a ciertos síntomas. Entre ellos:

  • Bultos anormales permanentes o que crecen.
  • Úlceras que no cicatrizan.
  • Pérdida de apetito y de peso. Dificultad para comer o tragar.
  • Hemorragias, cojera o rigidez muscular en las extremidades.
  • Dificultad para respirar, orinar o defecar.

Frente a estos síntomas, es recomendable consultar al veterinario. Cuando el perro tiene cáncer, la esperanza de vida de nuestro amigo depende, en buena medida, de un diagnóstico precoz de la enfermedad.

El perro tiene cáncer, ¿cómo actuar?

   Los dueños de un perro con cáncer se plantean varias cuestiones, explica Aguado. "Preguntan si es un proceso irreversible, quieren saber si su perro va a soportar el dolor y cuánto tiempo podrá vivir antes de que muera o haya que practicarle la eutanasia", explica el veterinario.

Los tratamientos paliativos, que retrasan el proceso de deterioro de la salud y calman el dolor, con analgésicoscomo la morfina, ayudan a mejorar la calidad de vida del perro enfermo que padezca una grave enfermedadcomo el cáncer. El tratamiento del cáncer en perros con quimioterapia está también muy avanzado hoy en día. Su efectividad se puede equiparar al que tiene este tipo de medicación en personas. Un tratamiento de quimioterapia en el perro puede durar desde algunos días hasta 18 meses, según el diagnóstico del animal.

Cuando el estado de salud del perro con cáncer se deteriora, lo habitual es que haya que practicar la eutanasia. "Los dueños son los que deben elegir el momento en que no pueden seguir adelante con su perro enfermo porque, está claro, esta situación implica un gran desgaste y sufrimiento para la familia", añade Aguado.

El cáncer puede dar cierta tregua en sus primeros estadios de desarrollo cuando se aplica un tratamiento paliativo, pero hay ciertos síntomas que nos deben alertar de que el perro sufre, no tiene calidad de vida y le queda poco tiempo de vida. "Cuando el perro deja de comer, no puede caminar o se hace sus necesidades encima, es recomendable practicar la eutanasia: en esta situación, el perro no vive, sino que padece, y el primer objetivo debe ser evitar el sufrimiento del perro", reconoce Aguado.